
livres et écrits
b.d
Poesía en prosa sobre el deshielo interior

Respiro de nuevo.
Mis pulmones reciben el aire sin miedo,
como luego de un largo resfrio.
Asi me siento después de este extenuante invierno, un poquito menos estremecida con cada grado que baja el frio.
Vino el agua junto con la neblina a cegar mi juicio y limpiarlo una y otra vez, cada vez trayendo un poco más de sol y capullos que timidamente empiezan a florecer.
Los tulipanes, las peonias, las margaritas.
Sus colores me traen lucidez y claridad.
Me recuerdan que la belleza no pasa por desapercibida, y que ella misma se da su lugar.
La primavera llego y el invierno se fue.
Y por más que cae la nieve de nuevo y me debilito otra vez.
Se que las praderas,
no importa cuan largo el invierno.
Vuelven a florecer.